miércoles, 28 de noviembre de 2012

Los idiomas, la enseñanza y las libertades de los padres-propietarios


Supongamos que legalmente los padres tuvieran absoluta libertad para elegir la lengua vehicular en la que estudian sus hijos y, por tanto, en las comunidades autónomas donde hay dos idiomas oficiales el padre y/o la madre pudieran obligar a que la única lengua vehicular fuera el castellano.
Prescindamos de las discriminaciones y dificultades ulteriores que podría sufrir el niño que sólo aprende correctamente un idioma en un territorio en el que se utilizan dos, tanto en las relaciones personales como en las sociales, profesionales, comerciales, etcétera.
Obviemos también razones pedagógicas, psicológicas y sociológicas que avalan lo contrario, prescindamos de los problemas organizativos que generaría la creación de aulas monolingües y el coste presupuestario subsiguiente.
Y por último, olvidémonos también de que la cultura es un bien social, eludamos atenernos a la Constitución y pasemos de puntillas sobre la legislación y las normas vigentes, de modo que nos centraremos exclusivamente en algunas de las consecuencias inmediatas que tendría o que propiciaría la presunta libertad de los padres o tutores a elegir la lengua en la que estudian sus hijos.
Pues bien, resulta que centrando el debate sólo y exclusivamente en la existencia de esa presunta libertad o derecho natural--así lo plantean-- se abren un rosario de interrogantes, de los que sólo apuntaré tres:
1. ¿La libertad de los padres para elegir el idioma vehicular sólo estaría vigente en las comunidades en las que hay dos idiomas oficiales, o sería una libertad efectiva en todo el territorio del Estado?
2. Si los padres gozaran del derecho a elegir unilateralmente el idioma vehicular en el que estudian sus hijos, ¿por qué negarles el derecho a determinar otros aspectos pedagógicos? Y no me refiero de forma específica a Educación para la Ciudadanía, sino a todo en general.
3. Llegados a este punto, si los padres tuvieran libertad absoluta como se pretende para imponer criterios pedagógicos básicos en la enseñanza pública (que incluye los centros concertados que financia el Estado), ¿por qué negar otras libertades amparadas también en la tesis de que los padres son propietarios de sus hijos?

lunes, 26 de noviembre de 2012

El "Coro Perdido" de la "International Children’s Fund"


El pasado martes, 20 de noviembre, se celebró el Día Universal del Niño . Para conmemorarlo y denunciar las condiciones en que se encuentran millones de menores en el mundo, la organización International Children’s Fund  elaboró este simbólico y emotivo vídeo, ‘The lost choir ‘ (‘El coro perdido’), protagonizado por los componentes de Wuppertaler Kurrende .

Sencillamente magistral.

Cada tres segundos, el mundo pierde a un hijo. Una vez más, este año muchos niños no verán su quinto cumpleaños. Las razones de esta tragedia son diversas: el hambre, la malnutrición, el agua contaminada o la escasez de vacunas. Cada uno de estos problemas puede debilitar el sistema inmunológico tanto que cualquier enfermedad evitable puede llevar a la muerte”.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Mi Instituto dispone de una apps gratuita para androids.


Si eres parte de nuestro alumnado, profesorado, padre, madre o persona interesada en seguirnos vía on-line ... te puede resultar útil.

Nuestro centro dispone de una aplicación gratuita que puedes descargártela desde Google Play con la información básica (Datos generales, secretaría,  calendarios, profesorado, fechas de exámenes, biblioteca, orientación, la carta del comedor, fotos, vídeos, redes sociales,...) para que la tengas a un clic en tu móvil o tableta con sistema operativo Android (En nuestro centro apostamos por programas libres, gratuitos o de código abierto). Por eso utilizamos Google Apps.

En el dibujo adjunto puedes ver cómo funciona.

Bájatela, cacharrea y, si tienes alguna sugerencia, envíanosla. Gracias.

Pasos a seguir:

Entra con tu móvil o tablet en la aplicación Play Store.

Se abre Google Play. Escribe en el buscador : iesukbhi

Aparecerá la apps del centro con la foto del insti.

Pincha en descargar. Es gratuita. Pruébala y si te parece interesante, pónle las estrellas que creas que se merece.



lunes, 19 de noviembre de 2012

Preocupación por pesar al pollo, no en alimentarlo.


En el anteproyecto de ley que ha preparado el Gobierno (la para mí catastrófica LOMCE) aparece más de cien veces la palabra evaluación. Hay, desde principio a fin, una obsesión preocupante por la evaluación. ¿Por qué preocupante? Porque parece que la evaluación, en lugar de un medio para mejorar, se convierte en un fin en sí misma.
No es cierto que esa escuela sea igual para todos. No es cierto que vaya a ganar el mejor.
La preocupación aumenta si se trata de evaluación externa y frecuente (3º y 6ª de Educación Primaria, 2º y 4º de ESO y 2º de Bachillerato). Parece que solo la evaluación que hacen los expertos desde fuera es la que tiene rigor. Ese hecho entraña una indiscutible desconfianza sobre la evaluación que realiza el profesorado. Esa evaluación se hace solo sobre los resultados de los alumnos. Los procesos no se tienen en cuenta.
Creo que existe en el anteproyecto una delirante preocupación por la medición. Se trata de una obsesión por pesar al pollo. En efecto, se quiere dedicar más tiempo, más esfuerzo y más dinero a pesar al pollo que a engordarlo. Las preocupaciones más importantes respecto al desarrollo del pollo, serían las siguientes: pesarlo, compararlo, seleccionarlo y clasificarlo.
Se trata de saber cuánto ha engordado, quién ha engordado más que quién y a quiénes hay que eliminar por no haber conseguido el nivel deseable. Pero hay menos preocupación por alimentarlo de forma equilibrada, sana y rica. Prueba de ello es que habrá más alumnos y alumnas por aula, peores condiciones de trabajo para el profesorado, más horas lectivas, menos medios didácticos… En definitiva, será difícil que sea bueno el decisivo proceso de alimentación.
(Sigue en la página del autor: Miguel Ángel Santos Guerra

sábado, 17 de noviembre de 2012

El arma de destrucción masiva.


El artista Raul Lemesoff transformó
un Ford Falcon de 1979
(que pertenecía al ejército argentino)
en un distribuidor de libros gratuitos
en las calles de Buenos Aires.
La obra se llama Arma de Instrucción Masiva.