miércoles, 15 de marzo de 2017

En Euskadi, de nuevo, nazis al ataque

Los actos violentos promovidos desde el nacionalismo radical de siempre requiere de una respuesta firme, legal y contundente por parte de todas las instituciones vascas, partidos políticos institucionales incluidos, y la solidaridad con el Rectorado, la Junta de Gobierno, el Claustro y el resto de la comunidad universitaria. 

Este tipo de actos violentos y estúpidos, que nos recuerdan tiempos no tan lejanos en este país, atacan el fundamento mismo de la Universidad y, además de ser inútiles y producir únicamente destrucción, son un insulto a la inteligencia, a la conciencia y a la memoria de la sociedad vasca, tal como afirmo también el Lehendakari en sus manifestaciones. 

Esperemos que también sean ciertas sus últimas palabras: sus autores –sería conveniente saber en nombre de quién y contra qué actúan– deben saber que la violencia "ya" no va a encontrar en nuestra sociedad el más mínimo resquicio, no ya de legitimación, ni siquiera de pasividad. Amén.